Itaú BBA - ¿Ha llegado la caída de los precios a su fin?

Revisión Mensual de Commodities

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¿Ha llegado la caída de los precios a su fin?

diciembre 8, 2015

Ajuste en el mercado del petróleo en el segundo semestre de 2016 debe ayudar en una ligera recuperación de los precios de los commodities en 2016

• Proyectamos una ligera recuperación de los precios de los commodities en 2016, influida por el petróleo y su impacto indirecto sobre los demás commodities.

• Nuestro escenario se basa en tres factores: ajuste en el mercado del petróleo en el segundo semestre de 2016, reducción de capacidad en China y perspectiva de demanda por commodities agrícolas todavía robusta.

 • Redujimos nuestras proyecciones para los metales (incorporando la reciente caída) y la soja (una oferta mayor de Argentina).

Los commodities retrocedieron más en noviembre, y el Índice de Commodities Itaú (ICI) cayó 6,4% en el período.

Redujimos nuestras proyecciones para los metales y la soja en 2016. La revisión a la baja en los metales incorpora la reciente caída y la ausencia de  factores que liderarían una recuperación. La revisión en los precios de la soja es fruto de la perspectiva de una mayor oferta consecuencia de las nuevas políticas en Argentina. El efecto neto es una caída de 2,2 puntos porcentuales en el ICI proyectado a fines del próximo año.

Nuestro escenario considera un alza de 10,5% en el ICI con relación a los niveles actuales antes de fines de 2016, derivado de la recuperación parcial del petróleo. El alza es pequeña, si la comparamos al declive acumulado desde 2012, pero podría ser suficiente para mejorar los términos de intercambio de los exportadores de commodities y reducir la presión deflacionaria sobre las economías desarrolladas (y China).

Luego de  tres años de caídas, ¿qué factores nos llevan a proyectar una recuperación parcial en 2016? 

Primero, la caída del petróleo causará reducciones adicionales en la inversión fija del sector, reforzando la perspectiva de reducción de oferta llevando al equilibrio en el mercado en el segundo semestre de 2016. Un repunte en los precios del petróleo afecta a los costos (y precios) de los commodities metálicos y agrícolas.

Segundo, China continuaría reduciendo el exceso de capacidad, lo que reduce la oferta del mercado.

Por último, el crecimiento de la demanda por commodities agrícolas continúa robusto, y los problemas climáticos podrían resurgir luego de dos años favorables en términos agregados.

Evolución reciente: la demanda explica la  divergencia entre agrícolas, metales y energía.

La caída de los commodities en noviembre es aún un reflejo del exceso de oferta de diversos productos y de los efectos indirectos del petróleo sobre los costos de producción y transporte. Los metales y la energía registraron las caídas más acentuadas (8,9% y 7,6%, respectivamente), mientras que el ICI-agrícola retrocedió menos (-3,5%).

El desempeño reciente repite el patrón observado a lo largo del año: los metales tuvieron una caída más pronunciada (-32%), seguidos por la energía (-20%), mientras que los commodities agrícolas cayeron 11%.

En nuestra opinión, las diferencias en los patrones de demanda explican la divergencia entre los componentes. Mientras que la expansión de la oferta es un rasgo común de los diferentes commodities, el patrón de demanda es diferente.

La demanda por metales, la cual está más correlacionada al ciclo de inversiones en infraestructura, muestra una desaceleración más pronunciada, influida por la desaceleración de China.

La expansión de la demanda por commodities agrícolas, estructuralmente correlacionada a la renta de las familias de los países emergentes, permanece robusta. Cabe destacar que la desaceleración del PIB de China no está afectando la renta de las familias, que permanece robusta. Mientras tanto, la aceleración del crecimiento en la India también afecta a segmentos de la población cuyos ingresos son altamente sensibles al consumo de alimentos.

El petróleo representa un caso intermedio en términos de demanda. La expansión del consumo está parcialmente explicada por el ciclo de inversiones y parcialmente por la expansión de la renta de los países emergentes.

Petróleo: ¿Equilibrio en 2016?

Los precios del petróleo volvieron a retroceder en noviembre: el Brent cayó a 45 dólares y el WTI a 43  dólares por barril.

La debilidad de los precios es un reflejo del exceso de oferta en el mercado. Debido al aumento de la oferta de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en relación al año pasado y la estabilidad de la producción agregada ex-OPEP, el mercado continúa desequilibrado, y las existencias de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) se encuentran 300 millones de barriles por encima del nivel estacional (véase gráfico).

Sin una reacción coordinada de la OPEP, los precios continuarán presionados hasta mediados de 2016, cuando un nuevo ciclo de reducción de inversiones del sector podría, por fin llevar a un equilibrio.

Nuestro escenario considera que el exceso de oferta permanecerá hasta el segundo semestre de 2016, manteniendo la presión bajista sobre los precios en la primera mitad del año. Las proyecciones para el Brent son de una caída adicional a 42 dólares por barril a fines del primer trimestre.

Proyectamos una recuperación a partir del 2T16, a 55 dólares por barril a fines de 2016, a medida que un ajuste de la oferta (a través de la reducción de la inversión) y nuevos aumentos de la demanda equilibran el mercado.

Continuamos viendo riesgos equilibrados a este escenario, en el que los cuellos de botella de almacenamiento podrían llevar a caídas adicionales, y la situación geopolítica a fuertes alzas. Existen escenarios plausibles que llevarían a los precios a caer a 30 dólares o a subir a 90 dólares por barril.

Metales: una nueva caída refuerza un escenario desafiante

Los metales alcanzaron nuevas mínimas en noviembre, reforzando el escenario desafiante a futuro.  El mineral de hierro retrocedió desde 50 dólares a 44 dólares por tonelada, mientras que el cobre cayó desde 5.110 dólares a 4.550 dólares por tonelada, ambos acercándose a las mínimas de los últimos cinco años. El aluminio, el plomo y el zinc, cuyas demandas están también asociadas a las industrias relacionadas al consumo, permanecieron relativamente estables. En conjunto, nuestro índice de commodities metálicos acumula una caída de 32% en el año.

Redujimos nuestras proyecciones para los metales en 2016. Las nuevas proyecciones incorporan una peor perspectiva a corto plazo y reflejan una recuperación modesta derivada del panorama desfavorable para la demanda global por metales y los crecientes aumentos de eficiencia en los principales productores globales, en particular en los commodities más afectados por el reequilibrio económico de China, como el mineral de hierro y el cobre.

Ajustes a fines de 2016 (precios en dólares por tonelada):

- Mineral de hierro: reducción desde 50 a 42 dólares.

- Cobre: reducción desde 5.150 a 5.000 dólares.

- Aluminio: se mantiene estable en 1.550 dólares.

- Zinc: se mantiene estable en 1.800 dólares.

- Níquel: reducción desde 9.450 a 9.000 dólares.

- Plomo: se mantiene estable en 1.700 dólares.

- Estaño: reducción desde 14.300 a 14.065 dólares.

Granos: La duración e intensidad de El Niño marcará el tono en 2016

Los precios internacionales (primer vencimiento) para el maíz, la soja y el trigo volvieron a caer en noviembre, con pérdidas de 4,3%, 1,7% y 6,2%, respectivamente.

El balance global para 2016 permanece relativamente holgado, con existencias elevadas en los tres commodities y excedentes de producción proyectados para la soja y el trigo.

Mantuvimos las proyecciones a fines de 2016 para el maíz (4,0 dólares por bushel) y el trigo (5,3 dólares por bushel) y redujimos el escenario para la soja desde 9,1 dólares a 8,8 dólares por bushel, a raíz de la perspectiva de una disponibilidad mayor de existencias provenientes de Argentina.

El principal factor de riesgo para el próximo año es la duración e intensidad de El Niño. Las previsiones hace dos meses eran que el fenómeno meteorológico perdería fuerza a lo largo del 2T16, pero la mediana de las estimaciones más recientes apunta a un fin del fenómeno apenas en 3T16.

Nuestro escenario de precios es consistente con el impacto de la falta de lluvia en la región Nordeste de Brasil y en Oceanía, pero sin pérdidas agregadas gracias a las abundantes precipitaciones en la región sur de Brasil/Argentina, y sin problemas en la próxima cosecha del hemisferio norte.

Si El Niño afecta a la siembra de la próxima cosecha del hemisferio norte (debido a la sequía en Asia o al exceso de precipitaciones en los EUA), el escenario cambiaría, y los precios de los commodities agrícolas podrían subir a pesar de las existencias elevadas. 

Azúcar: se acomoda en un nivel más alto

Los contratos internacionales de azúcar permanecieron próximos a 0,15 dólares por libra en noviembre. El primer vencimiento del contrato futuro de la Bolsa de Nueva York está en 0,149 dólares por libra, muy por encima de la mínima de 0,104 dólares por libra a mediados de agosto.

El azúcar continúa teniendo una prima elevada en relación al etanol hidratado en Brasil. En principio, esto favorece un aumento de la utilización de caña de azúcar para la producción de azúcar, pero el exceso de lluvia en el período final de la cosecha en la región centro sur evita un ajuste relevante.

Mantenemos las proyecciones para los precios internacionales en 0,149 dólares por libra (media de 2016), luego de incorporar el mes pasado el actual déficit en la cosecha y el hecho de que los precios permanecerían elevados para incentivar una producción mayor a fututo.

Café: equilibrio entre factores alcistas y bajistas

Los contratos internacionales del café (primer futuro de NY, tipo arábica) permanecieron entre  1,12 dólares y  1,22 dólares por libra, mostrando poca reacción a las depreciaciones de las monedas de los principales países productores.

Nuestra proyección para el café a fines de 2016 es de 1,28 dólares por libra, próxima de la curva de futuros. Estos niveles parecen ofrecer un buen  equilibrio entre los factores bajistas (condiciones climáticas favorables en Brasil y aumento de los precios en moneda local de los principales productores) y alcistas (riesgos de perdidas en las cosechas en América Central).


 

Artur Manoel Passos

Pedro Schneider

Ivan Lasaro


 



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