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La inflación se desacelera en México.

marzo 8, 2019

Revisamos nuestra proyección para fin de 2019 a 3,6%, debido a las últimas sorpresas a la baja

Charla del día

México

El IPC del mes de febrero se desaceleró, con una lenta caída de la inflación subyacente. La inflación cayó 0,03% mensual en febrero (comparado con la mediana de 5 años de 0,38%), por debajo de nuestra previsión (0,04%) y las expectativas del mercado (-0,02%). La cifra se vio arrastrada principalmente por una caída en los precios de los alimentos complementarios, que descendieron 4,28% mensual (desde -1,89% hace un año), mientras que los precios de la energía crecieron 0,83% (desde 1,57% hace un año). En cambio, la inflación subyacente se desaceleró ligeramente, con una tasa de 0,43% mensual en febrero (desde 0,49% hace un año). En el desglose, los servicios básicos y transables aumentaron 0,49% (desde 0,54% hace un año) y 0,36% (0,45% hace un año), respectivamente.  

En el margen, la inflación general se desaceleró a un ritmo más rápido que la inflación subyacente. Utilizando cifras anuales desestacionalizadas de tres meses, la inflación general se desaceleró bruscamente a una tasa de 0,40% en febrero (desde 2,73% en enero), mientras que el índice subyacente se desaceleró a un menor ritmo (3,04%, desde 3,69% en enero).

Revisamos nuestra proyección para fin de 2019 a 3,6%, debido a las últimas sorpresas a la baja. Debe destacarse que la inflación subyacente, que sigue de cerca el directorio del Banxico, está cayendo (aunque a un ritmo más lento que la inflación general). Sin embargo, la persistente incertidumbre con respecto a la aprobación en el Congreso estadounidense del T-MEC y a la dirección de la política interna continúan siendo importantes riesgos al alza para la inflación. **Historia completa en inglés aquí.

El día por delante: El instituto de estadística (INEGI) dará a conocer la inversión fija bruta de diciembre, que esperamos disminuya 5,4% interanual (desde -3,2% en noviembre.)

Chile

La caída de las exportaciones mineras junto con una moderación de la disminución de la importación de energía y sólidas importaciones de capital generaron un superávit comercial menor de lo esperado en febrero. En general, se registró un superávit comercial de 276 millones de dólares, por debajo del consenso del mercado de 750 millones de dólares y nuestra previsión de 650 millones de dólares (superávit de 1.100 millones de dólares un año antes). Como resultado, el déficit comercial acumulado de 12 meses bajó a 4.300 millones de dólares desde los 5.400 millones de dólares en 2018 y 7.900 millones de dólares en 2017). Sin embargo, nuestras series desestacionalizadas muestran un superávit comercial (anualizado) de 4.100 millones de dólares en el trimestre finalizado en febrero, una leve mejora con respecto a los 3.900 millones de dólares en el 4T18 que se vieron obstaculizados por los bajos precios internacionales del cobre.

A medida que se consolide la recuperación de la demanda interna y se modere el crecimiento de los socios comerciales, esperamos un leve incremento del déficit de cuenta corriente de 2,6% del PIB previsto para 2018 (1,5% en 2017). ** Historia completa en inglés  aquí.

El crecimiento del salario en enero fue estable en 3,8% interanual, mientras que el crecimiento del salario real subió (a 1,6% desde 1,2% en diciembre) debido a una inflación más baja de lo esperado. Como resultado, en el trimestre finalizado en enero, el crecimiento del salario nomina fue de 3,9%, básicamente estable con respecto al 3T18. En consecuencia, los salarios reales en el trimestre subieron 0,1pp a 1,3%, la tasa más alta desde el 2T18. En general, la masa salarial real (si sólo se considera el empleo asalariado), creció un moderado 2,1% en el trimestre (2,5% en el 4T18 y 3,0% en el 3T18). Fuentes complementarias de información del mercado laboral (que captan el empleo formal) que analiza el Banco Central muestran un aumento del crecimiento salarial. El ingreso promedio de los contribuyentes está creciendo a un rápido ritmo (5,6% en el 4T18, 4,8% en el 3T18 y 5,3% en el 3T18), mientras que los datos preliminares, captados por el Ministerio de Trabajo (SIL) muestran una aceleración en el trimestre finalizado en noviembre. La recuperación del crecimiento de los salarios, junto con la baja inflación y una política monetaria expansiva apoyarían la consolidación de la recuperación del consumo.

La percepción del consumidor bajó en febrero. El índice de confianza del consumidor GFK se moderó desde 47,0 puntos en enero (50 = neutral) a 46,3 puntos en febrero, con sólo dos de los cinco subíndices en territorio optimista (desde 3 en enero). Este es el séptimo mes consecutivo en terreno pesimista. La percepción del consumidor se encuentra 4,8pp por debajo del nivel alcanzado en febrero del año pasado con una caída de cuatro subíndices en doce meses. La disminución de la confianza en febrero responde a la perspectiva a 5 años para la economía en 28,7 puntos (un fuerte descenso desde los 41,2 puntos un año antes). Otro obstáculo responde a la actual situación económica del encuestado en 44,1points (a pesar de haber mejorado con respecto a los 42,3 puntos de hace un año). Mientras tanto, la perspectiva a doce meses para la economía se mantuvo positiva en 52,6 puntos, aunque cay{o considerablemente desde los 63,7 puntos de hace un año. Por el lado positivo, las expectativas para la compra de artículos para el hogar se mantuvo firmemente en terreno optimista en 57,2 puntos (con una moderación leve con respecto a los 59,9 de febrero del año pasado). Los recientes datos del mercado laboral, además del rendimiento salarial y el lento avance de una ambiciosa agenda de reforma, probablemente sean responsables por la leve confianza del  consumidor. A futuro, podemos esperar que las tasas de interés estables y la inflación controlada puedan ayudar a que aumenten los indicadores de confianza del consumidor.

Colombia

La inflación subyacente promedio registró el nivel más bajo desde octubre de 2014. El Banco Central publicó medidas inflacionarias adicionales para el mes de febrero. La inflación de bienes transables (excluidos alimentos y artículos regulados) pasó desde 1,03% en enero a 0,85%, la tasa más baja desde principios de 2013, y que la inflación general (3,01%). Mientras tanto, la inflación de no transables (también excluidos alimentos y precios regulados) bajó a 3,38% (3,87% en enero) y la inflación regulada cayó a 5,65%, desde 6,03%. En general, el promedio de principales indicadores de inflación subyacente se redujo a 2,81% (desde 2,99% en enero), cayendo por debajo de la meta de 3% del Banco Central. Las bajas presiones inflacionarias y la gradual recuperación de la actividad impulsaría al directorio del Banco Central a mantener la tasa de política sin cambios en 4,25% por el momento, con un inicio del gradual ciclo contractivo en el 2S19.

Argentina

Las expectativas de inflación para 2019 aumentaron una vez más, según la última encuesta del Banco Central.  Los participantes del mercado proyectan una inflación de 31,9% para este año (frente a 29% en enero) y de 20,3% para 2020 (frente a 19,5% en enero) y una inflación considerablemente superior durante los próximos tres meses, probablemente en respuesta a la sorpresa negativa de enero y los aumentos de precios regulados proyectados. La inflación mensual promedio para el período aumentó a 3,1%, desde 2,5% en la encuesta anterior. Se espera entonces que la inflación baje gradualmente a 2% mensual en julio. La inflación subyacente mensual promedio esperada también subió a 2,8% para el trimestre finalizado en abril, desde 2,2% anteriormente.

Debido a la persistente inflación, el Banco Central recientemente contrajo su postura de política monetaria. La nueva meta mensual para la base monetaria de marzo a mayo es de crecimiento cero, en relación con el actual nivel promedio para febrero. Debido a que la base monetaria informada para febrero fue 3% por debajo de la meta, las nuevas metan no dejan margen para ampliar la base monetaria y suponen mayores tasas de interés a corto plazo. Estamos de acuerdo con la decisión, dado el deterioro de las perspectivas de inflación y la cercanía de la temporada de negociaciones salariales, ya que se está tornando cada vez más difícil lograr una desinflación más rápida (desde 47,8% el año pasado). La encuesta reveló que los participantes continúan esperando que la tasa de referencia (rendimiento de las Leliq) caiga a 37% para diciembre, desde 59% a fines de 2018, sin cambios con respecto a la encuesta de enero.



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