Itaú BBA - Agenda económica de Donald Trump

Macro Vision

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Agenda económica de Donald Trump

noviembre 21, 2016

La expansión fiscal llevará a la Fed a aplicar un mayor ajuste monetaria.

Basándose en las promesas de la campaña presidencial, el programa de gobierno del recién electo presidente Donald Trump se apoya en tres pilares de políticas económicas. En primer lugar, una política fiscal expansiva basada en recortes de impuestos. En segundo, el proteccionismo comercial y migratorio. Y, en tercero, la liberalización de industrias.

Las promesas de campaña podrían ser suavizadas por el Congreso. En el frente fiscal, muchas medidas pueden ser aprobadas por mayoría simple y los republicanos retuvieron la mayoría en ambas Cámaras del Congreso. Sin embargo, el espacio fiscal es limitado y, por lo tanto, los republicanos serían menos agresivos en el recorte de impuestos que los gobiernos de Ronald Reagan y George W. Bush. El presidente puede renegociar acuerdos de libre comercio (como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, TLCAN) y elevar los aranceles de importación sin la aprobación del Congreso, pero una política comercial más agresiva generaría represalias por parte de los socios comerciales, reduciendo los beneficios de las tarifas de importación más elevadas. Las revisiones normativas, en general, requieren la aprobación de tres quintos del Senado, y por lo tanto requieren el apoyo de los Demócratas.

Así, anticipamos una expansión fiscal moderada y medidas proteccionistas modestas, cuyo efecto neto sea un impulso al crecimiento del PIB a corto plazo, pero sin consecuencias significativas en el crecimiento potencial del PIB. Estimamos un impulso inicial sobre la demanda agregada de 0,8 puntos porcentuales del PIB.

Sin embargo, la economía de los EUA se encuentra próxima al pleno empleo (tasa de desempleo en 4,9%) y de la meta de inflación de 2% (el deflactor subyacente del consumo PCE en 1,7%).

Así, la Reserva Federal (Fed, el banco central de los EUA) tendrá que ajustar más la política monetaria para contener el sobrecalentamiento que generaría el estímulo fiscal. Proyectamos un alza de las tasas de interés de 1,75 puntos porcentuales antes de fines de 2018, 0,5 puntos porcentuales más que en la estimación anterior y 0,7 puntos porcentuales por sobre lo implícito en los precios de mercado.

Elevamos la proyección de crecimiento del PIB en 0,5 puntos porcentuales, a 2,4%, y de la inflación en  0,1 puntos porcentuales a 2,1%, en 2018, considerando que las medidas fiscales sean aprobadas a mediados de 2017, y que sus efectos alcancen la cota máxima en 2018, asumiendo que la Fed compense parcialmente el impulso fiscal con una política monetaria más restrictiva.

Detallamos a continuación las propuestas presentadas por Donald Trump durante la campaña y el resultado esperado después del proceso de aprobación legislativa. En las próximas semanas, Trump elegirá su gabinete y entonces tendremos más claridad sobre el camino para estas políticas.

Política fiscal

  Reforma Fiscal: El objetivo es simplificar y reducir la carga tributaria.

El objetivo es reducir la tasa del impuesto a la renta corporativo a 15%, desde 35%. Se estima que la medida aumentará el déficit federal en 160.000 millones de dólares por año (0,9% del PIB).

Para las personas naturales, el número de rangos impositivos caerá de 3 a 7. Además, Trump propuso una disminución de las tasas impositivas media y máxima (desde 39,6% a 33%).

Si ambas medidas son adoptadas integralmente, el déficit federal aumentaría en 410.000 millones de dólares al año, equivalente a 2,2% del PIB.

Hay otras medidas fiscales menos significativas, como la reducción del número de artículos deducibles de impuestos. Trump también quiere ofrecer incentivos para alentar a las empresas a repatriar las utilidades guardadas en el extranjero. El plan se basa en una tasa impositiva temporal mucho menor del 10% (desde el actual 35%). Según algunas estimaciones, las empresas de los EUA tienen 2.5 billones de dólares guardados en el extranjero.

  Gastos: Inversión y gastos militares

Durante la campaña, Trump prometió estimular el gasto de capital y defensa a corto plazo. Estos estímulos pueden representar 100.000 millones de dólares al año, equivalente a 0,55% del PIB.

La inversión podría fomentarse a través del gasto, las concesiones y los incentivos fiscales al sector privado. En ese sentido, está siendo considerada la creación de un banco de desarrollo económico.

A mediano plazo, el objetivo es aumentar la eficiencia del gobierno, reduciendo el gasto discrecional en 1% anual durante 10 años. La propuesta incluye la congelación de contrataciones en el gobierno federal.

Aprobación en el Congreso y perspectivas

Las medidas presupuestarias podrán ser aprobadas por mayoría simple en ambas cámaras, siempre y cuando no se prevea que el déficit federal sea mayor en 10 años que en la ley anterior.

La mayoría republicana en el Congreso permitiría la aprobación de un déficit fiscal moderado que es menor de lo que Trump planeó, evitando así un fuerte deterioro en las finanzas del gobierno federal.

Políticas proteccionistas

  Comercio exterior: Proteger la industria doméstica de la competencia desleal extranjera

Trump prometió renegociar las relaciones con los principales socios comerciales. Algunas de las posibles medidas mencionadas durante la campaña fueron la de revocar el tratado de libre comercio con Canadá y México (TLCAN) e imponer un arancel del 35% a los productos mexicanos; declarar a China un manipulador de moneda (currency manipulator[1]) y elevar el arancel de importación a 45%; interrumpir las negociaciones para el Acuerdo Transpacífico de Colaboración Económica (TPP, su sigla en inglés); retirarse de la Organización Mundial del Comercio y renegociar las relaciones comerciales con 162 países pertenecientes a la OMC.

Aprobación en el Congreso y perspectivas

El Presidente no necesita la aprobación del Congreso para poner fin al TLCAN. Todo lo que necesita es notificar a los socios (Canadá y México) con seis meses de antelación. También puede utilizar las actuales disposiciones de la OMC para aumentar los aranceles de importación industria por industria para compensar así las prácticas de competencia desleal (dumping).

A pesar de tener autoridad legal sobre el comercio, es probable que las propuestas de campaña sean moderadas. Una postura agresiva, elevando unilateralmente los aranceles de importación, provocaría represalias por parte de sus socios comerciales. Y una guerra arancelaria sería perjudicial para todos los interesados.

La interrupción de las negociaciones del TPP se da casi como segura, ya que sólo depende de la voluntad de Trump y no tiene grandes consecuencias porque aún no está en vigor. También anticipamos la renegociación de algunos términos que rigen el TLCAN y creemos que China será declarada como manipulador de moneda, lo que llevaría a modestos aumentos en los aranceles de importación para algunas industrias específicas. Además, Trump probablemente aumentaría los aranceles para algunas industrias, utilizando los mecanismos antidumping de la OMC más a menudo.

  Política de inmigración: Menos violencia, más empleo para los ciudadanos de los EUA 

Donald Trump prometió hacer cumplir las leyes de inmigración, deportar a millones de inmigrantes indocumentados, aumentar los recursos destinados a la seguridad fronteriza y construir un muro en la frontera con México.

Aprobación en el Congreso y perspectivas:

Los cambios en la legislación no presupuestaria requieren la aprobación por una mayoría calificada de 3/5 del Senado. El financiamiento para la seguridad fronteriza y / o para la construcción de un muro en la frontera con México pueden ser aprobados por mayoría simple.

Es probable que Trump obtenga la aprobación de recursos para reforzar la seguridad fronteriza y deportar a los inmigrantes indocumentados con antecedentes penales. Es poco probable que obtenga la aprobación de una nueva ley para deportar a millones de inmigrantes indocumentados, ya que necesitaría el apoyo de los Demócratas en el Senado.

Liberalización

  Salud: Affordable Care Act (“Obamacare”)

Su objetivo es derogar total o parcialmente la ley (Affordable Care Act), que otorga subsidios de seguro de salud a personas con bajos ingresos.

  Bancos: Dodd-Frank Act

Su objetivo es enmendar o rechazar la reforma del sistema financiero, reduciendo los costos de endeudamiento para la economía real. Su propuesta no fue detallada, pero es posible la reversión parcial (o total) de muchos apartados de esta ley:

a)     Abolir el Consumer Financial Protection Bureau (CFPB),creado para evitar el abuso por parte de los bancos en los préstamos al consumo, en particular las hipotecas.

b)     Abolir el Financial Stability Oversight Council (FSOC), órgano que supervisa la estabilidad del sistema financiero y determina los bancos sistémicamente importantes que están sujetos a mayores requisitos de capital.

c)     Derogar o flexibilizar la Regla Volcker, que limita las posiciones especulativas de los bancos en sus carteras de propiedad.

  Energía: Clean Energy Act

Su intención es desregular la industria energética rechazando la Ley de Energía Limpia (Clean Energy Act), que permite al gobierno (concretamente a la Agencia de Protección Ambiental) regular las emisiones de carbono; la aprobación de recursos para construir el sistema de transporte y distribución de petróleo y gas (Keystone Pipeline) desde Canadá y el Medio Oeste hasta los puertos en el sur el país; y renegociar el acuerdo nuclear con Irán.

Aprobación en el Congreso y Perspectivas

La mayoría de las reformas regulatorias requieren cambios legislativos no presupuestarios y, por lo tanto, requieren la aprobación por una mayoría calificada de 3/5 del Senado.

Es posible y probable que el Obamacare sea parcialmente rechazado por mayoría simple, ya que incluye elementos que dependen de la financiación pública y, por lo tanto, puede ser revocada por una ley de conciliación presupuestaria.

La aprobación de los recursos para la construcción del Keystone Pipeline también podría ser por mayoría simple y existe una elevada probabilidad de que sea enviada al Congreso en el primer semestre de 2017.


 

Roberto Almeida Prado



[1]Currency manipulator. La ley requiere que el Secretario del Tesoro vigile las prácticas anti-competencia. Un país que tiene (i) un gran superávit comercial bilateral con los EUA, (ii) un gran superávit de cuenta corriente, (iii) intervenciones persistentes en el mercado cambiario debe ser considerado un manipulador de moneda. El Tesoro debe notificar y renegociar los cambios en el comportamiento con el país considerado como tal. Si el comportamiento no cambia, el Tesoro podría: (i) prohibir la financiación a través de las instituciones financieras de desarrollo del gobierno de los EUA; (Ii) prohibir las compras gubernamentales, (iii) el IMF dirige la supervisión, (iv) verificar la necesidad de renegociar los tratados bilaterales / regionales

 



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